Misa por un Difunto
El amor no termina con la muerte. Honra la memoria de tus seres queridos y encomienda su alma a Dios ofreciendo una Misa por su eterno descanso.
El 100% de tu donación va en apoyo de un sacerdote en su misión.
Cada Misa es una oración de amor que une el Cielo y la tierra. En la Eucaristía se hace presente el amor de Cristo, que entregó su vida por nosotros. Por eso, ofrecer una Misa por quienes han partido es uno de los gestos más profundos de fe, amor y esperanza.
Una oración por quienes siempre vivirán en nuestro corazón
Durante el tiempo de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, la Iglesia nos invita especialmente a rezar por quienes ya partieron. Pero también podemos ofrecer una Misa en cualquier momento del año, para:
-
Pedir por el eterno descanso de un familiar o ser querido.
-
Recordar a quienes han partido en el aniversario de su fallecimiento.
-
Acompañar espiritualmente a una familia que atraviesa el dolor de una pérdida.
-
Rezar por las almas olvidadas, las víctimas de guerras, la violencia y el abandono.
Ofrecer una Misa es mantener vivo el recuerdo de quienes amamos y confiar sus almas a la misericordia de Dios.
Tu Misa también sostiene a un sacerdote en su misión
Al solicitar una Misa a través de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), tu ofrenda no solo honra la memoria de tus seres queridos, sino que también ayuda a sostener a sacerdotes que mantienen viva la fe en los lugares más pobres y perseguidos del mundo.
En muchos países, las ofrendas de Misa son la principal o incluso la única fuente de sustento de los sacerdotes. Gracias a ellas, pueden continuar su ministerio, acompañar a sus comunidades y compartir su ayuda con las familias más necesitadas.
En 2025, gracias a la generosidad de nuestros benefactores:
-
Se celebraron 1.887.721 Misas por sus intenciones.
-
Se apoyó económicamente a 40.207 sacerdotes, aproximadamente uno de cada diez en el mundo.
Cada 17 segundos se celebra una Misa por las intenciones de los benefactores de ACN.
Ofrece hoy una Misa por tus difuntos
Hay un amor que permanece más allá de la muerte y una oración que mantiene viva la esperanza.
Solicita una Misa por el eterno descanso de tus seres queridos. Con tu ofrenda, además de encomendar sus almas a Dios, estarás ayudando a un sacerdote a continuar su misión y llevar consuelo y esperanza a quienes más lo necesitan.
«"Su apoyo es un signo de la unidad de la Iglesia y de nuestra fe compartida. Su disposición a ofrecer intenciones de Misa refuerza mi compromiso de servir a la Diócesis de Calicut con renovada dedicación y celo. Les aseguro que todos mis sacerdotes recordarán sus intenciones durante la celebración de la Santa Misa".»